Bajo la máxima: “La Paz, un fuego que no se apaga”, más de mil actividades fueron programadas hasta 2010 para conmemorar la fecha patria que marcó el fin del dominio colonial español en el continente latinoamericano. Con la presencia de dignatarios de la región, junto a otras personalidades de América y Europa, se dio realce a los festejos que tuvieron como denominador común la confluencia de elementos multiculturales y multiétnicos. Hasta la ciudad de La Paz, sede del gobierno boliviano, realizaron su viaje los mandatarios de Venezuela, Hugo Chávez; de Paraguay, Fernando Lugo; y de Ecuador, Rafael Correa; todos con su propio discurso, pero cada uno basado en la solidaridad y la integración entre los pueblos. Chávez (presidente venezolano) “definió a la nación andina como cuna de amor desenfrenado por la Patria y esperanza en el corazón de Suramérica en la lucha por la definitiva independencia.” “Llevamos a Bolivia en la sangre y en la medida en que fuimos tomando conciencia de la historia, el amor por esta tierra creció aún más”, afirmó el mandatario al tiempo que agradeció la cálida acogida brindada por el pueblo y las autoridades. El mandatario venezolano también subrayó lo importante que resulta estudiar el conocimiento legado “para saber de dónde venimos, cuál fue el camino recorrido por nuestros pueblos y qué nos trajo hasta aquí, ahora mismo”. Por su parte, el presidente de Ecuador convocó a los latinoamericanos a no olvidar el compromiso de construir la segunda y definitiva independencia en la región. Correa evocó el ejemplo de patriotas que durante la Revolución de 1809 mostraron el camino de las luchas políticas por la emancipación. Citando a Pedro Domingo Murillo, líder de aquella época libertadora, quien antes de ser ahorcado dijo: yo muero, pero la tea que dejo encendida nadie la podrá apagar, Âíviva la libertad!” “Esa tea no se ha apagado. Algunas veces se ha debilitado en América Latina por las horas oscuras de la larga y triste noche neoliberal, pero siempre estuvo en el corazón de nuestros pueblos que nunca se han dejado someter”, dijo el dignatario ecuatoriano. No menos efusivas fueron las palabras del dignatario paraguayo Fernando Lugo, quien tuvo frases de elogios para un desfile cívico militar realizado por la fecha patria, al cual definió como símbolo de unidad entre las Fuerzas Armadas y los movimientos sociales. Lugo recordó cómo los himnos de los países latinoamericanos tienen momentos comunes como las ansias de libertad, justicia, equidad, de romper cadenas. Ansias que se hacen realidad con los gobiernos que humildemente estamos construyendo una Patria nueva, remarcó. Los tres estadistas denunciaron la actual situación que vive Honduras tras el golpe de militar perpetrado contra el presidente constitucional Manuel Zelaya. Precisamente, la canciller de ese Estado, Patricia Rodas, estuvo presente en las celebraciones por el Bicentenario, momento que aprovechó para denunciar el régimen de terror y muerte instaurado en su país por el gobierno de facto encabezado por Roberto Micheletti. En más de una oportunidad, Rodas y Chávez acusaron a Estados Unidos de estar detrás de lo ocurrido en la nación centroamericana y convocaron a la unidad de la región para restablecer en sus funciones constitucionales a Zelaya.

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , ,