Tomar un buen baño, es prepararlo con mimo y buena disposición, todo un ritual para poder disfrutarlo a pleno rendimiento. No solo sirve como un medio de limpieza e higiene personal, también sirve para relajarnos, para pensar, para cantar, en fin para disfrutarlo.

Dentro del agua se diluyen, además de los problemas, maravillosas esencias y preparados que nos sitúan directamente en el limbo; el baño nos sumerge en cuestión de segundos en un pequeño oasis de placer.
Lo primero que tenemos que hacer, es prepararlo con mimo y buena disposición, todo un ritual que hay que conocer para poder disfrutarlo a pleno rendimiento.
El agua es un lujo que no se debe desperdiciar y una bañera puede contener entre 80 y 90 litros del preciado líquido, en contra de los 20 ó 30 que se consumen en una ducha normal.
Ante todo, hay que tomárselo con mucha calma, no perder los nervios es fundamental para conservar la salud física y mental; los psicólogos recomiendan sacar partido y buscar tiempos muertos para realizar paradas de pensamiento o, simplemente, no hacer nada.
El baño se puede enriquecer con exquisitos aditivos según nuestros gustos. Se puede entregarse a los elixires cosméticos diseñados para convertir nuestra bañera en el colmo del lujo y glamour. Todos los buenos perfumes disponen de una línea de baño que prolonga su aroma con el correspondiente gel, sales, aceites esenciales para el cuerpo, body milk, crema y polvos de talco perfumados para después del baño.
Un baño de agua caliente, templada o fría puede surtir efecto por sí solo, pero eso no es nada comparado con las posibilidades que se nos ofrecen.
Reserva veinte minutos para disfrutar plenamente de los placeres y las propiedades curativas del baño. Al salir del agua y sobre el cuerpo perfectamente seco, es el momento ideal para aplicar una crema o leche hidratante perfumada. Lo más adecuado es continuar con el ritual completo a través de los productos de la línea de baño.
El broche final corre a cargo de los polvos perfumados para el cuerpo, una nube de sensualidad que debe extenderse de forma abundante sobre la piel mediante una gran borla de cisne. Nada mejor para llegar a buen término que una sesión de limpieza, belleza y placeres perfumados; respira hondo y déjate embriagar por el dulce hechizo de las fragancias que capturarán tu olfato y harán vibrar todo tu cuerpo.
La aromaterapia constituye, desde el antiguo Egipto, una ciencia que estudia las propiedades curativas de los aromas y su impacto sobre el sistema nervioso y el cerebro. Además, el poder de las esencias actúa como una medicina olfativa que ejerce distintos niveles de activación sobre determinados órganos.
Para sentir sus efectos, hay que ser un verdadero experto en el arte de los aceites esenciales y un sabio conocedor de las hierbas aromáticas.

Realiza todo un ritual de limpieza

Para disfrutar de manera plena este gran momento del día, nada mejor que dedicarle tiempo de vez en cuando tomando en cuenta una serie de recomendaciones que a continuación se te mencionan.
Si  pudiéramos colgar del cuarto de baño el cartel de ocupado como en los hoteles y tener la absoluta seguridad de que nada ni nadie nos va a molestar, sería perfecto.
Pero a veces, no todo resulta tan idílico y por eso, es mejor tomar una serie de precauciones a fin de que nuestro baño no se convierta en una suma de despropósitos. Desconectarte de todo, renunciar al teléfono fijo y celular, al timbre de la puerta, aislarnos del mundo exterior. Primero una ducha, los japoneses así lo hacen, como una medida higiénica que limpia la piel y favorece la penetración de los activos disueltos en el agua del baño.
Poner la mente en blanco, tomarlo como un momento único de paz que invita al descanso total del cuerpo y de la mente; respirar profundo, meditar, pensar positivamente, el relax total.
Utilizar la temperatura ideal, crear un clima confortable en el cuarto, que no este ni muy frío, ni muy caliente, evitar las corrientes de aire.
No es obligatorio, pero el escuchar música ayuda mucho, claro, que sea algo que esté en sintonía con el baño que pretendemos tomar.
Si vas a utilizar aceites esenciales, nada mejor que una perfecta disolución, es por eso recomendable batir el agua con las manos para conseguirla con los ingredientes que vayas a utilizar.
Dentro de la bañera, la lectura no es recomendable en ningún caso porque suele abstraernos de la actividad que estamos realizando y nos impide participar plenamente de todas sus ventajas.

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