
Cuando el Athletic eliminó al Sevilla, la afición desató su alegría invadiendo San Mamés. No fue sólo el triunfo de los jugadores, también lo fue el de una afición que llevaba tiempo esperando vivir una final de copa. Saborear los recuerdos de antaño.
Hoy en Valencia, el Athletic no serán solo los 11 jugadores que saltarán al campo, irán acompañados por el sentimiento de su afición, por los cientos de miles de garras de león que cada seguidor vasco llevará en su mano. La ciudad se ha volcado con el equipo, asistiendo a los entrenamientos como si se tratase de un partido de domingo. Y el porqué es fácil de entender: es su final. La reivindicación de un modelo de entender el fútbol que muchos creíamos que era como enfrentarse a unos molinos de viento.
La tarea es ardua. El FC Barcelona busca hacer historia en esta temporada, y eso pasa por ganar su primer título. ¿Cuánto tiene que perder el Athletic? Pensado con frialdad puede que mucho, 25 años desde el último título. ¿En realidad? Poco, principalmente por el enemigo con el que debe lidiar esta noche.
En 1984, la procesión de seguidores hacia Madrid, lugar donde se jugaba la final, fue espectacular (algo muestra el vídeo que hay sobre estas líneas). La afición acompañó a los jugadores, y en semana de celebraciones por el reciente título liguero, se volcó con el equipo por el sueño del doblete. Eso fue hace 25 años, cuando se vivió una final idéntica, pero sin un claro favorito. Por aquellos días, la manera de acompañar a tu equipo era diferente, comparándolo como se realiza ahora. Sin embargo, entiendo que el sentimiento es el mismo. Que lo vivido ayer poco va a variar con lo de hoy, con lo que se persiguió entonces, por parte de los leones, cuando se ganó la Copa. Banderas, camisetas, txapelas… en busca de una celebración.
Ahí será cuestión del equipo y como hagan el planteamiento. Uno imagina que el guión de Caparrós no variará mucho de un juego físico, de poco balón, para un partido trabado. El Chelsea casi lo consigue así, pero con un matiz, los jugadores y su calidad. ¿Quitarle el balón al Barça? Una hipótesis que nadie ha probado, y con la que el Villarreal puso en aprietos a los blaugranas…
Al aficionado neutral sólo le queda esperar y disfrutar, tanto por el partido, como el juego que den ambas aficiones. En especial la del Athletic. La que aún cree que el milagro es posible. Veremos si sucede.
Imágenes | La mesa de luz