Las audiencias responden cada vez más rápido a los comentarios sobre películas en Twitter, y la habilidad de esta red social para crear un éxito o fracaso de taquilla obliga a los grandes estudios a replantear estrategias en sus campañas de publicidad.
Los observadores del mercado sostienen que Twitter, un servicio de micro-bitácoras que permite a cualquiera publicar al instante ironías visibles en todo el mundo, es la última herramienta en el equiamento de teléfonos móviles y computadores que el público usa para criticar rápidamente a las películas. Las apuestas se tornan especialmente altas, cuando películas de alto presupuesto como “Harry Potter y el Misterio del Príncipe”, que debutó el miércoles, apuntan a una joven audiencia con acceso a internet.
A menudo las publicaciones son realizadas cuando la gente todavía no abandona su butaca en el cine. Ese tipo de publicidad de boca a boca, de espectador a espectador, puede impulsar o ahogar las expectativas de taquilla.
“¿Se ha acelerado todo? la respuesta es sí”, dijo Adam Fogelson, presidente de mercadotecnia y distribución de los estudios Universal. “Dependiendo de qué tan grande fue la asistencia durante el día de estreno, los comentarios comienzan a ser un factor de inmediato”, explicó.
Los promotores de películas observan las caídas en las ventas de boletos durante la semana para definir los comentarios de los espectadores.
En los últimos años las “caídas” han crecido considerablemente debido a que la comunicación se ha acelerado gracias a internet y servicios sociales más recientes como Twitter y Facebook.
“Si a la gente no le gustó la película este viernes, puede estar muerta para el sábado”, explicó Paul Dergarabedian, presidente de la firma Hollywood.com Box Office.
A manera de ejemplo, la comedia del actor Sacha Baron Cohen “Bruno” tuvo un impresionante debut de 14,4 millones de dólares en las boleterías de Estados Unidos y Canadá. Al día siguiente, sufrió la mayor caída en un día, un 39 por ciento, es decir 8,8 millones de dólares.
Los reportes de prensa especularon que “Bruno” sufrió del “efecto Twitter”.