Pese a la polémica generada por su alto costo el alcalde de la ciudad dice que se hará cargo y todo indicaría que será la ciudad de Los Ángeles la que pagará la cuenta. De regreso de sus vacaciones en Sudáfrica, Antonio Villaraigosa, alcalde de Los Ángeles, tuvo que enfrentarse a la controversia ocasionada por el mencionado costo.
El pago de horas extras a policías, contratación de servicios de emergencia y control del tráfico se generó un gasto de US$1,4 millones en el funeral público del 7 de julio.
Villaraigosa manifestó que es responsabilidad de la ciudad hacerse cargo de la seguridad en un acontecimiento de estas características.
“Esta es una ciudad de clase mundial, y proveemos policía y protección contra incendios, punto”, dijo el alcalde.
“La idea de que la familia cargara con los costos del funeral no tiene sentido”, agregó.
Villaraigosa criticó duramente a un sitio web de la ciudad creado para recaudar fondos y lo catalogó de “ridículo”.
Ese sitio llegó a recaudar unos US$35.000 hasta que dejó de estar disponible el viernes.
La idea de solicitar dinero a los contribuyentes fue sugerido por la concejal Jan Perry, quien se desempeñó de alcaldesa interina mientras Villaraigosa y Eric Garcetti, presidente del Concejo de la ciudad, estaban fuera del país.
Hubo expresiones contrarias argumentando que no deberían financiar los contribuyentes de Los Ángeles el funerl público de Micael Jackson.
El concejal Dennis Zine había asegurado en dias anteriores que el costo verdadero para los contribuyentes sería de US$4 millones.
Zine realixó un pedido de informe acerca de los costos del servicio de control de tráfico y policiales ofrecido durante la ceremonia que se celebró en Staples Center.
Según el concejal, la firma promotora del evento, AEG Live o la familia Jackson deberian ser los responsables de pagar los gastos. Esta parece ser una opinión compartida por parte de los habitantes de la ciudad.
Un importante dispositivo de seguridad requirió el evento resultando en altos costos para Los Ángeles en momentos en que la ciudad está precisamente endeudada por cientos de millones de dólares.
Miembros del Consejo de la ciudad realizaron un pedido de justificación de los gastos y una explicación de las políticas por las que se rige la ciudad en cuanto a las obligaciones financieras para eventos extraordinarios.