Ayer TV3 mostró por fin el vídeo del que tanto se había estado hablando, que Guardiola hizo proyectar a sus jugadores justo antes del partido de Champions de Roma ante el Manchester United. Este vídeo forma ya parte del extenso anecdotario de la historia del fútbol, a la que se ha incorporado estos usos mediáticos. Recuerdo que antes del partido comentábamos con los amigos qué es lo que se supone que un entrenador dice a sus jugadores antes de un partido de tal calibre. Yo recordé la actitud de Michael Jordan antes de la final de las Olimpiadas de Los Angeles ante España, que impidió el sermón previo a la final de su entrenador indicándole en la pizarra: “Entrenador, no se preocupe. Hemos tenido que soportar demasiada mierda como para perder ahora”. Con lo que el entrenador Bobby Knight se limitó a decir: “Ok, a jugar”.
Son imágenes de los jugadores enlazadas con escenas de Gladiator, no demasiado creativo pero sí con un mensaje claro de unidad, de juego en equipo y recompensa épica. Visto de esta forma puede dejar un poco frío: sólo hay que imaginarlo en el contexto de un vestuario silencioso, a oscuras y con la adrenalina por las nubes ante una cita histórica. Sirva este vídeo como brillante epílogo para un Barça histórico.