
Exciter es el disco menos reivindicado por los seguidores del grupo, ocupando el último lugar en la lista de sus grabaciones. La mayoría de mis compañeros del equipo de Hipersónica no quieren ni verlo en pintura y yo, que soy y he sido siempre abogado de causas imposibles salgo aquí a defenderlo; más que nada, porque desde que salió al mercado le tengo mucho cariño.
Primero porque fue el segundo disco del grupo británico que me tocó reseñar; el fan se había pasado al lado de la prensa y tuvo que dejar a un lado la pasión del incondicional. Había debutado con Ultra, con el que asistimos a la resurrección de Depeche Mode, un grupo que muchos daban por acabado tras el fallido suicidio de Dave Gahan, y que volvió del más allá con un puñado de canciones dignas de sus mejores tiempos.
Pero con Exciter no ocurrió lo mismo. Depeche Mode no había hecho una gira, quizás porque era demasiado pronto para repertir los excesos del pasado, algo que habían venido repitiendo con cada nuevo lanzamiento y en las que Martin Gore de una u otra manera había cargado pilas para componer nuevo material; pero tras cuatro años sin entrar en el estudio se quedó en blanco.
Martin Gore había perdido el toque mágico que había tenido en los últimos tres lustros. Depeche Mode habían decidio trabajar en un nuevo disco pero se bloqueó; durante varios meses no fue capaz de componer nada. Daniel Miller, responsable del sello Mute, productor y mecenas, le sugirió a Martin que se rodeara de alguien que le motivara y le aportara ideas mientras componía.
Llamó a sus amigos Gareth Jones, que había sido productor de Depeche Mode, y a Paul Freegard. Era la primera vez que Gore iba a convivir con alguien mientras componía. Eso fue un acicate para él y la genialidad, algunos dirán que poca, como por arte de magia volvió a salir a la luz.
El aura de Martin Gore había regresado. Había temas bastante avanzados, había un ingeniero de sonido, el propio Gareth Jones, per faltaba un productor, Mark Bell, de LFO, que venía de trabajar con Björk en Homogenic y Selmasongs, y alguien que se encargara de las mezclas, el ultrarrápido Steve Fitzmaurice.
Exciter lo grabaron entre Santa Bárbara (California), Nueva York y Londres, lugar de residencia de Martin, Dave y Andy Fletcher y el resultado fue un disco de electrónica más depurada, más luminoso y menos tortuoso que Ultra, del que podría ser su reverso, y a a la postre ha resultado una excepción, una rareza, en la producción discográfica de los Depeche.
Una excepción por la portada de clara referencia sexual que resultó ser una imagen de uno de los cactus que había en el lugar de la ciudad californiana donde Anton Corbijn realizó la sesión fotográfica. El negro había sido mayoritariamente imperante en el arte gráfico del grupo y encontrar una portada en tonos verdes y firmada por este mago del negro resulta un poco chocante pero el resultado es de una belleza innata.
‘Dream on’ (Dailymotion) fue el primer single y una rareza instrumental en la carrera del trío, pues la guitarra acústica de Martin Gore es la que traza la melodía. Muestra el lado más personal y delicado de Depeche Mode en contraposición a la fuerza roquera de hits como ‘I feel you’ o la impenetrable dureza de ‘Barrel of a gun’.
Martin dijo de este tema que “salió como primer single porque era diferente a todo lo demás. Tenía un sonido como de los años 70, con esas armonías que recuerdan Crosby, Still & Nash”. Anton Corbijn no firmó ningún videoclip de este disco, y el de Dream on lo filmó Stéphane Sednaoui, que recogió algunas tomas en la Route 66.
El contrapunto a este primer sencillo lo dieron con ‘I feel loved’ (Dailymotion), un tema que Martin Gore no quiso como primer sencillo por obvio. Con su aire decadente y a modo de delicatessen de discoteca, de hecho la remezcla de Danny Tenaglia fue un gran éxito, es el gran corte favorito de los incondicionales.
La preciosa balada ‘Freelove’ y la errática ‘Goodnight lovers’, una nana bastante floja, completan el cuarteto de singles de un disco en el que yo destacaría ‘When the body speaks’, una de mis cinco canciones favoritas de la carrera de Depeche Mode.
Se trata de un tema muy sencillo, superromántico, entretejido con guitarra acústica, un tenue sintetizador, poca percusión y cuerdas, aunque la versión acústica que traía el último sencillo es verdaderamente genial. A ésta añadiría ‘Breathe’, una balada jazzie cantada por Martin y nada más. ‘Comatose’ es horrorosa y ‘The dead of night’ parece un remedo de Barrel of a gun.
Como curiosidad habría que decir que Exciter es el último disco de Depeche Mode que se publicó en casete, señal del fin de la era de este soporte musical. En 2007 se reeditó como el resto de la discografía de la banda en edición coleccionista que incluía un SACD y DVD con todos los temas en versión DTS 5.1, Dolby Digital 5.1 y PCM, los singles y caras B, incluida la versión de ‘Dirt’ de Iggy Pop, el documental Presentando el lado íntimo y delicado de Depeche Mode, temas en vivo del DVD One night in Paris y temas adicionales.
Si todavía no tienes esta edición estás de suerte porque Emi ha rebajado toda la discografía en edición coleccionista a precio medio con motivo de la salida de Sounds of the Universe.
Sitio oficial | Depeche Mode
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