La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, anunció la prórroga de la exención impositiva a los vinos espumantes por dos años, reconociendo las inversiones realizadas en el sector. Con esto también cumple con el compromiso previo asumido por la mandataria de no gravar al sector, con la esperanza de algunos industriales de que en el futuro el impuesto deje de existir.
Esta medida favorece a más de 100 establecimientos productores de vinos espumantes en el país, según informó el presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), Guillermo García, quien dijo que “la simbiosis entre lo público y los privados en la vitivinicultura permite, cada uno cumpliendo su rol, que en este caso se beneficie a más de 100 establecimientos que están en el mercado de los espumantes”.
Según lo auditado por el INV, la venta de vinos espumantes ascendió a más de 337 millones de dólares durante el período 2005-2008. En tanto, las inversiones en el sector superaron los 100 millones de dólares, más del doble de los 40 millones de dólares que el Estado hubiera tributado en concepto del impuesto interno del 12% por ese tipo de vino.
En cuanto a 2009, todavía no se encuentran disponibles los datos definitivos, ya que aún no venció el plazo para la presentación de las declaraciones juradas. Sin embargo, de acuerdo datos parciales, las ventas superarían los 150 millones de dólares, cifra que supera lo registrado en 2008. Lo mismo sucede con la cantidad de establecimientos, que llegaría a los 115.
Respecto a la prórroga del acuerdo, el titular de Bodegas de Argentina, Ángel Vespa, manifestó que “es muy importante para el sector renovar el compromiso de cambiar impuestos por inversiones. Esto permite la incorporación de alta tecnología, y sustituir algunos insumos importados por nacionales”.
El acuerdo se encuentra reglamentado por el Decreto Nº 57 del 31 de enero de 2005 que ratificó el Acta de Compromiso para desarrollar el Programa de Expansión del Sector Vitivinícola, suscripta en enero de 2005 entre el Ministerio de Economía y Producción y Bodegas de Argentina y sus empresas afiliadas constituidas como garantes de la misma.
En el Acta del 2005 se introdujo el concepto de sustituir impuestos por inversiones. Así se estableció que el pago del Impuesto Interno del 12% que el gobierno nacional aplicó a algunos productos quedaba suspendido por diez años para los vinos espumantes, a cambio de que el sector se comprometiera a realizar inversiones al menos 25% superior del valor impositivo que el Estado nacional debía tributar. Desde el momento de ser suscripto, el control del cumplimiento de lo firmado quedó a cargo del Instituto Nacional de Vitivinicultura.