Cuando el director Jon Favreau llevó la primera Iron Man a Comic Con en 2001, lanzó una eficaz campaña de boca a boca, gracias a la cual la película fue una de las más esperadas de 2008. Con la idea de repetir ese éxito, Favreau volvió a Comic Con en 2009 con imágenes de Iron Man 2. Parado en el escenario frente a más de 6.000 fans, Favreau presentó un avance de la secuela que no era tan apabullante. Pero cuando las luces volvieron a encenderse, Robert Downey Jr. estaba en el centro del escenario haciéndose eco de la reacción de los fans y quejándose de los avances. Por supuesto, el número de Favreau y Downey obtuvo la reacción esperada, y se lanzó el verdadero adelanto con un aplauso atronador.

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Después del diálogo con el público, Downey se sentó para seguir hablando de Iron Man 2.

¿Disfruta hablando ante un montón de gente, como hizo para el panel?

Jon (Favreau) y yo lo elaboramos un poco, lo que para mí es toda una cuestión. En general a Jon le gusta decirme: “Vos decís algo divertido y yo replico ‘¡Vamos!'”. Y me arrastra al escenario, que es algo que me provoca un poco de ansiedad. Esta vez preparamos un número, o sea que fue muy agradable.

La película parece muy divertida. ¿Se divirtió esta vez? ¿Tenía un grado mayor de confianza interpretando de nuevo este personaje?

La confianza era mayor, pero diversión no es la palabra que usaría. Nos sentimos más responsables de invertir más tiempo, y habíamos ampliado el elenco y los horizontes, y la historia es significativamente más compleja y sutil. No quiero decir que fue divertido. Pasó volando, lo cual también fue extraño, porque sentimos que cada puñetazo, cada momento y cada risa, llevaba tiempo. Fue realmente un proceso arduo.

¿Cuál fue la cosa más difícil de resolver a nivel de la historia?

¿Cómo asegurarnos de que todos estos actores increíblemente talentosos, que están acostumbrados a ser Número 1 en lo suyo, que se unieron a nosotros para actuar, tengan un verdadero comienzo, una parte intermedia y un fin? ¿Cómo hacemos que sean relevantes para una historia que se podía contar fácilmente con sólo continuar las mismas líneas en que estábamos, incorporando a otro malvado inclasificable y dando piñas? La parte más difícil fue ponernos a la altura de la ambición que teníamos.

En la primera película, había un momento en el cual todo se detiene y a Stark le quitan el corazón. Ahí no hay efectos: es todo actuación. ¿Hay algún momento así en este filme?

Un gran momento en ésta tiene que ver con lo que venía después de los créditos la última vez, cuando Nick Fury (Samuel L. Jackson) entra y dice ‘Sos parte de algo más grande de lo que sabés’. Jon y yo somos fanáticos de El viaje del escritor y de Joseph Campbell. Prácticamente todo el mundo lo es. Pero hay algo para decir sobre el legado y es algo que en él falta. Las cosas no son siempre como parecen… (cambia de tema para referirse a una escena proyectada) ¿No está fantástico Mickey Rourke con esos látigos?

¿Qué era esa cosa?

No lo entiendo muy bien (Se ríe). Pero, pero parece estar motorizado por la misma energía. Lo único que sé es que Jon hizo algunas movidas inteligentes en las cosas que quería priorizar. Para mí, esta película tiene que ver con el viaje secreto de Tony hasta sus miedos más profundos, su sentido de la obligación, su sentido de legado con respecto a su padre, de hermandad con Rhodey (Don Cheadle, que reemplazó a Terrence Howard) y su profundo amor por Pepper (Gwyneth Paltrow).

¿Ponerse el traje fue un poco más fácil esta vez?

Sí, fue más fácil, aunque no lo bastante para mi gusto.

¿Hay un triángulo amoroso entre Tony, Pepper y la Viuda Negra interpretada por Scarlett Johansson?

Empezamos diciendo que era un triángulo amoroso y después nos dimos cuenta de que el triángulo amoroso aparece en las películas de superhéroes todo el tiempo. Lo que queríamos era hacer algo un poquito más extraño que eso, y creo que lo logramos. La Viuda Negra es un personaje genial porque no es lo que parece ser. Fue una gran oportunidad. Ni siquiera sé si es un triángulo amoroso. Pepper es exactamente lo que parece ser, sólo que están pasando muchas más cosas bajo la superficie, y eso se pone de manifiesto esta vez.

¿Le sorprende que “Iron Man” haya cambiado la idea que la gente se hacía de usted como actor?

Es milagroso. Pero en materia de milagros, creo que son dos o tres porque tiene que ver con el cine. De todos modos, me vuela la cabeza porque siempre pensé que quería y podía hacer algo así. Es alucinante.

¿En qué es diferente Tony Stark esta vez? ¿Cómo cambió?

La última vez lo vimos como un vago encantador, que se pega un golpe y revierte la cosa, y después casi lo destruye justamente la persona en la que podía confiar por sobre todos los demás. Pero hay que imaginar que el simple hecho de tener una experiencia que te cambie la vida no significa que cambiaste. Tony está buscando paz en el arquetipo. Una cosa es decir que sos Iron Man y otra realmente ser una persona de bien. Creo que él lucha porque no es realmente tan diferente.

Entonces, ¿Tony tiene que batallar con eso?

Por supuesto. El foco en ésta no está ahí, pero si tiene una fiesta de cumpleaños, seguro que la cosa se echa a perder.

¿Ya arregló para filmar “The Avengers” (Los Vengadores)?

No del todo. En este momento, aquí y ahora, tenemos algo muy bueno en marcha y es sumamente importante no arruinarlo. Así que escucharé a los profesionales y seguiré como estoy hasta que me notifiquen lo contrario.

Está teniendo unos años fantásticos con “Iron Man”, “Una guerra de película”, “Sherlock Holmes” y ahora “Iron Man 2″. ¿Es consciente de eso? ¿Hay un renacimiento total de Robert Downey Jr.?

Lo mejor que puedo hacer, y creo que eso fue mi gracia salvadora, es considerarme un trabajador entre trabajadores. Cuando me aparto de eso, las cosas no son tan dulces para mí.

¿Puede decirnos algo sobre la comedia “Due Date”?

La estoy haciendo con Zach Galifianakis (¿Qué pasó ayer?) y la verdad es que nos divertimos muchísimo filmándola. Espero que la gente se divierta al verla también.

Fuente: clarin.com  /  Traducción de Cristina Sardoy

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