Las tecnologías de la información (TIC) son, en esta época de crisis, fuente de empleo y de valor añadido y una interesante área de oportunidad, por su capacidad de mejorar la productividad de los segmentos más tradicionales. Lo constata el informe que, patrocinado por la Fundación Telefónica, evalúa desde hace diez años la trayectoria del sector. En lo más crudo de la recesión, por millón de euros de inversión en las TIC se crean 33 empleos, una proporción nunca igualada en otros segmentos de actividad, y cada uno de estos puestos de trabajo genera, a su vez, ocupación para 7 personas. En 2008, las TIC aportaron a la economía española un valor añadido de 245.000 millones de euros, cifra equivalente a casi una cuarta parte del Producto Interior Bruto, y el sector proporcionó 1,5 millones de empleos, equivalentes al 7,5% de la población activa. Nada menos que un 40% de las ganancias de productividad de las economías de la zona euro tienen su origen en la aplicación de estas tecnologías. En España, a esta situación se ha llegado con una inversión de los sectores público y privado que supera los 70.000 millones de euros en los últimos diez años, cantidad que supera el desembolso llevado a cabo en la red de autovías, según datos aportados por el consejero delegado de Telefónica, Julio Linares. Las operadoras, cuantificó, han contribuido con 58.000 millones, mientras el Gobierno movilizó 10.000 millones adicionales y el resto procede de la colaboración de las comunidades autónomas. Lo cierto es que para un país que no está acostumbrado al lucimiento, si dejamos al margen los precios de la prestación de determinados servicios, que están entre los más caros de los europeos, España puede enorgullecerse del desarrollo de la sociedad de la información. La banda ancha fija supera los 9,5 millones de accesos, lo que supone que el 45% de las viviendas españolas cuenta con internet de alta velocidad. Via abc.es