
Llegó a decir hace unos años que Rafa Benítez salvó su carrera. Al César, lo que es del César. Gracias Rafa. El Jefecito Mascherano ya es jefe, utbolista plenamente consolidado en Europa y con un liderazgo incuestionable en un grande como el Liverpool. Dicen que Madrid y Barça quieren hacerse con sus servicios… Quizás no tenga el glamour de los Cristiano y Kaká, pero tengo claro que en caso de que este completísimo mediocentro llegue a la Liga, España cuenta con otro crack de dimensión mundial, pese a que carezca de ese lado mediático que al fin y al cabo es el que añade ese valor añadido que convierte a la figura en estrella rutilante.
Tiene 25 años pero su personalidad abruma. Es la personalidad que le hizo coger el 5 de Ríver sin miedo, después del adiós de Astrada. La personalidad que le convirtió en un futbolista veterano con sólo 20 años, con una voz de mando incontestable, base fundamental del Ríver campeón en el Clausura 2003 y Clausura 2004. A partir de ahí su historia entró por derroteros complicados, se dejó seducir por el dinero del Corinthians, intentó retomar su carrera en Upton Park, donde poco más o menos se le marginó, y finalmente recaló cedido en el Liverpool donde Rafa Benítez le ha convertido en el epicentro de su equipo.
Mascherano es sensacional, hay pocos hombres en la medular tan completos como él. Su labor de contención es prácticamente inigualable. Está en todas y con todos, y además sabe mover el cuero cuando requiere la situación, además de tener llegada. Su carácter aguerrido le convierte en un caudillo verdadero, pese a que su figura no case con la de perro preso, algo que no es necesario, porque no necesita valerse de las apariencias.
El hecho de que Diego Armanado Maradona le diera el brazalete de capitán por encima de otros pesos pesados como Verón o Riquelme dice mucho, igual que fuera uno de los tres mayores de 23 años que acudiera a las Olimpiadas en Pekín. Mascherano es un jefe en potencia, no se vale de un físico portentoso pero sí de una inteligencia que le hace ser infranqueable. Es uno de esos fichajes que da empaque al equipo y tanto en Barça como en Madrid aportaría un verdadero salto de calidad en comparación a lo que hay ahora mismo en el mediocentro de ambos equipos.