El presidente Evo Morales -quien es presidente de los sindicatos cocaleros de la central región de Chapare- informó a fines del 2009 que impulsará en la próxima legislatura una modificación a la ley para aumentar a 20 mil el número de hectáreas legales enlas que se puede cultivar coca.
Al presente la ley boliviana considera legales hasta 12 mil hectáreas destinadas para usos tradicionales, como la infusión, masticación y rituales aymara-religiosos.
A partir de la nueva Constitución, redactada por el oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS), la coca está consignada como “patrimonio cultural, recurso natural renovable de la biodiversidad de Bolivia, y como factor de cohesión social, considerando que en su estado natural no es un estupefaciente”.
En un informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, hasta 2008 existían 30,500 hectáreas de este cultivo en Bolivia (es decir 18,500 serían ilegales) registranod un aumento en la producción durante el último año en un 9 por ciento, totalizando 113 toneladas.
En 2008 el gobierno de Evo Morales expulsó del país a la agencia antidrogas estadounidense (DEA) y el propio mandatario señaló que buscaría entre otros países aliados en la lucha contra el narcotráfico.