Un día como hoy hace 10 años, Renault compró el 51% de las acciones de Dacia, un constructor de automóviles de Rumanía. Desde aquel día, Renault se hizo la dueña ideológica de la marca, pero en 2003 ya era un 99% propiedad de los franceses. Esta unión ha sido muy beneficiosa para ambas partes desde entonces.

La relación entre Dacia y Renault no es para nada nueva. Desde la fundación de Dacia en 1967, han estado ligados a Renault, ya que la marca francesa permitió la fabricación bajo licencia de los modelos Renault 8, 12, 20/30 y Estafette. De siempre ha sido una marca exitosa y conocida en su país, en parte por su pertenencia a la URSS y la falta de opciones extranjeras.

En estos últimos 10 años se han lanzado 5 modelos totalmente nuevos, jubilando por completo la gama antigua de Dacia. Entre los modelos que pasaron a la historia, el Dacia 1300, o más bien el Renault 12 con maquillaje cosmético durante décadas hasta 2004.

Hasta la llegada del Logan, los Dacia Supernova y Solenza sirven como bancos de pruebas de los cambios industriales promovidos por Renault y utilizando sus motores. Renault invirtió en Rumanía en cinco años casi 500 millones de euros para actualizad a Dacia a nivel industrial, humano y técnico.

La idea de quedarse con esta marca es vender una gama nueva (Acceso) en gran parte del Mundo, utilizando la filosofía del low-cost, enfocados inicialmente a países emergentes. La idea era buena, pero con el tiempo, fue más que buena.

Los modelos de la era Renault-Dacia

Una vez convertida a Dacia en un grupo más potente, aparece el Dacia Logan en 2004. Es el sedán más barato del mercado en muchos países. Renault aprovecha su infraestructura comercial y de talleres para introducir una marca nueva en varios países conteniendo al máximo los gastos, como hizo General Motors con Chevrolet usando la infraestructura de Daewoo.

Después del Logan vinieron Logan MCV/Break (familiar siete plazas), Logan Van (furgoneta) y Logan Pick-Up (no disponible en España). Asímismo, la marca se extiende por el Mundo, estableciendo fábricas en países emergentes para facilitar la logística de esos mercados y por qué no decirlo, los operarios cobran menos.

En 2008 aparece un utilitario, Dacia Sandero, muy parecido a Logan en diversos aspectos y ligeramente más barato. La gama Logan se actualiza en 2009, empezando con el familiar y siguiendo con el sedán desde julio. Después se le une al Sandero una versión de estética campera (4×2) denominada Sandero Stepway, y en 2010 planean sacar su primer vehículo 4×4.

Una política inteligente de Renault

La filosofía de la gama Acceso era crear automóviles con una calidad razonable para mercados emergentes como Rusia, Irán, Marruecos, Sudamérica… pero desde el “primer Mundo” también recibieron muchos pedidos y se vieron obligados a venderlos también allí, gracias a sus relación coche/precio.

De hecho, los cinco mercados más fuertes para Dacia son Rumanía, Francia, Alemania, Marruecos y Argelia. Fuera de Europa y el norte de África (Magreb) estos coches se venden fundamentalmente bajo marca Renault. No se venden en algunos lugares como Centroamérica, Reino Unido, China, Oceanía, etc.

Hay excepciones en algunos países. El Dacia Logan se vende como Mahindra-Renault Logan en India y en Irán el Logan se vende como Renault Tondar. Tienen fábricas en Medellín (Colombia), Curitiba (Brasil), Casablanca (Marruecos), Pitesti (Rumanía), Moscú (Rusia), Rosslyn (Sudáfrica), Teherán (Irán) y Nashik (India).

Dacia no es tecnología, utilizan soluciones técnicas utilizadas anteriormente y mecánicas que ya han rodado mucho con Renault, como los viejos motores de ocho válvulas (K7K 1.4 75 CV, K7M 1.6 90 CV) y los diesel 1.5 dCi. Últimamente empiezan a incorporarse motores más modernos como 1.2 16v 75 CV y 1.6 16v 107 CV. También se han incorporado en algunos mercados versiones E85 y GLP.

Estos coches pensados “para los pobres” tienen buena acogida en países como el nuestro, donde el típico cliente de un Logan es un español de clase media, 30-40 años, que ya tiene otro coche o que sólo quiere un coche barato y fiable que le transporte de un punto A a un punto B. Esta sencillez le ha hecho un exitazo sobre todo en Francia.

A consecuencia de la crisis no han dejado precisamente de vender. Por ejemplo, en Alemania las ventas se han multiplicado por ocho este año, y en España las ventas a causa del Plan 2000E se han multiplicado por cuatro. En algunos mercados donde la caída del mercado es un 16%, Dacia tiene un crecimiento positivo de casi esa cantidad. No es casualidad.

Es lógico pensar que los Dacia son vehículos de calidad inferior, menos bonitos o más inseguros que otros, pero Renault sigue ofreciendo modelos superiores, obviamente pagando la diferencia. Y claro, no podemos hablar de calidad inferior, mal diseño (salvo gustos personales) o inseguridad en la gama Renault actual.

Para Motorpasión he probado Logan 1.4 MPI 75 y Sandero 1.6 MPI 90 y 1.5 dCi 70. La conclusión que se saca de conducirlos es que realmente hacen lo mismo que otros coches por mucho menos dinero, pero aceptando una serie de carencias y una vuelta a una época más elemental en términos de automoción. Por lo que cuestan no son malos coches.

Sin embargo, la gama Dacia actual es muy competitiva sobre todo en las versiones poco equipadas. Según va subiendo el precio por motor o equipamiento, empiezan a acercarse a modelos de la competencia ligeramente más puestos al día en tecnología o seguridad, como Kia Rio o Peugeot 206+.

El que eche de menos la época en que los coches eran más baratos y más esenciales (motor, comportamiento, seguridad, tecnología, equipamiento…) puede fijarse en una marca como esta. El precio de tener tanta innovación cada poco tiempo en los automóviles se paga, y si no, hay que utilizar soluciones del pasado, que es lo que hace Dacia.

También hay que reconocer el esfuerzo que se ha hecho por mejorar la gama en países como el nuestro, con más equipamiento en la versión básica que en países emergentes y la mejora de algunos problemas. Por ejemplo, el primer Logan sólo abre el maletero con la llave y tenía un olor muy especial cuando sus plásticos se calentaban.

Mientras exista gente que se conforme con menos y tenga un presupuesto muy ajustado, pasando de la segunda mano y similares, marcas como Dacia tendrán éxito en el “primer Mundo”. En cuanto a las naciones emergentes, el éxito del concepto está más que claro. Ante nosotros un caso que merece la pena estudiar en las carreras universitarias de Economía y Empresariales.

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