Se busca la isla la Bermeja (o Vermeja, o islote Bermejo). Son 8.000 hectáreas de las que existe constancia en mapas, cartas de navegación y relaciones geográficas desde el siglo XVI hasta mediados del siglo XX, pero que ahora no aparece.
Segun cuenta Manuel M. Cascante, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha enviado una expedición científica para hallarla, aun sin éxito ya que Isla Bermeja no existe en las coordenadas establecidas, ni se encontraron vestigios de la misma.
Una porción de tierra rodeada de agua por todas partes puede apenas tener valor su importancia se debe a que permitiría establecer el límite en que México y EE.UU. comparten yacimientos petroleros en las aguas profundas del Golfo de México.
Su posesión le permitiría a México extender en 30 millas (unos 55 kilómetros) su mar patrimonial, abarcando casi la totalidad del Hoyo de Dona occidental, acualmente una de las reservas petroleras más importantes del mundo, con un potencial de 22.500 millones de barriles de crudo. Mientras nadie la encuentra, un buen tramo del yacimiento es para el país del norte.
Los técnicos de la UNAM llevan 12 años de búsqueda y no descartan la posibilidad de que se encuentre en otras coordenadas distintas a 22º 33´ de latitud norte y 91º 22´ de longitud oeste, o que su ausencia se explique a raíz de un deslizamiento geológico. La observación aérea, el análisis geohistórico y cartográfico, la batimetría y la singladura de buque «Justo Sierra» concluyeron que «el punto de interés tiene una profundidad de 1.472 metros y se encuentra en un fondo plano».
Por lo tanto, aún «no existe una isla ni vestigios de ella en el área sondeada», ni la ha habido en más de cinco mil años.
Tratado Hoyo de Dona
México y Estados Unidos firmaron en el 2000 el tratado del Hoyo de Dona para proteger yacimientos de petróleo ubicados entre sus fronteras marítimas, con una moratoria que vence en 2010 durante la cual ninguna de las partes podrá realizar tareas de exploración y explotación de dichos hidrocarburos. Sin la presencia de la Bermeja, el último punto de referencia mexicano son las islas Alacranes.
Las teorías conspirativas no han tardado en aflorar, y hay quien sostiene que fueron los estadounidenses quienes borraron a la Bermeja no del mapa, sino de la faz de la Tierra.
La Cámara de Diputados encargó a la UNAM un informe sobre la isla, pues los documentos históricos «contienen evidencia suficiente para sugerir la existencia real de una entidad distinta de cayo Arenas y otras islas de la región» en la sonda de Campeche. La primera mención acerca de Bermeja aparece en «El Yucatán e Islas Adyacentes, Islario general de todas las islas del mundo», de Alonso de Santa Cruz, impreso en Madrid en 1539.
Hasta la CIA
Otra referencia se lee en «Espejo de Navegantes», de Alonso de Chaves, quien describe que «Bermeja, isla en término del Yucatán, está en 23 grados. Ésta es una isleta pequeña y que de lejos se ve bermeja». Numerosos mapas de los siglos XVII a XIX (italianos, españoles, franceses, holandeses y estadounidenses) dan cuenta de su presencia.
Hasta la CIA hace mención de la misma en varios informes, y Google Earth señala su posición con un interrogante: «¿Isla perdida?»…