
España está salpicada por un aura de victoria que parece hacerla invencible. Anoche en Estambul quizás lo más justo hubiera sido un empate, porque si bien es cierto que la selección al final del encuentro buscó más la puerta que su rival, también es verdad que con el 1-0 a favor los turcos rozaron varias veces el segundo. En cualquier caso, lo que quedó claro es que el conjunto que dirige Vicente del Bosque, además de buen fútbol, que en este caso exhibió sólo a ratos, tiene carácter y raza de campeón… Partidos como el del Alí Samí Yen sólo los ganan los equipos que están tocados por la gloria del triunfo.
Me gustó el comienzo de España. El equipo contrarrestó el ambiente infernal como mejor sabe, jugando a fútbol, tocando sin desesperar y generando ocasiones. Riera y Torres estuvieron cerca de lograr el primero y las internadas de Silva fueron constantes Pero entonces llegó el gol de Senturk por un error de los centrales y el guión cambio. España se desdibujó y Turquía se hizo dueña de la situación. En la reanudación el partido volvió a igualarse un poco más y después del penalti transformado por Xabi Alonso fueron los españoles los que más y mejor buscaron puerta contraria, ante un combinado local ciertamente desfondado que fue echándose atrás y dando por bueno el empate. El tanto de la victoria llegó con una gran jugada de Güiza que culminó Riera.
Dicho esto, quiero hacer varios comentarios. Lo dije después del choque de Sevilla y lo reafirmo hoy. Piqué me parece un futbolista excepcional, la salida que le da el balón es de auténticos privilegiados, está en casi todos los cortes y es fuerte. En este equipo, pese a su juventud, debe ser titular. Otro aspecto a resaltar es la idoneidad de poner a Xavi en la mediapunta. Personalmente creo que Del Bosque se equivocó. El barcelonista no rindió bien tan arriba, Xavi necesita metros por delante y creo que haber puesto a Silva como segundo delantero hubiera sido mejor opción, jugando con un trivote en la medular y Riera por la banda zurda. Hubo momentos en los que Torres, que desde luego no tuvo su día porque falló en remates y controles una barbaridad, estaba totalmente solo y eso, obviamente, no es aceptable.
Xavi sin Iniesta es menos Xavi, eso es otra cosa que se ve fácil. Pero Xavi, sobre todo, es Xavi cuando juega donde sabe. En la mediapunta responden bien otro tipo de jugadores como Iniesta y Cesc, mucho mñas habituados a jugar entre líneas. España ganó por carácter y convicción pero ciertamente no lució como en otras ocasiones.
Para finalizar, querría referirme a Güiza. Creo que debería haber salido mucho antes, porque se veía que Torres no estaba y, en cualquier caso, que necesitaba compañía. Aún así, salió y dejó claro que es un jugador como la copa de un pino, con una gran acción individual que desencadenó el segundo tanto. Se lo merece el chaval, que quizás por su carácter desairado se había visto envuelto en una serie de líos extradeportivos que parecían alejarle del combinado nacional en el que tanto le costó entrar. Ahora esperemos que retome el rumbo en Turquía donde no está aún dando lo mejor de sí.