
Florentino Pérez ha vuelto. El ser superior se ha dejado de fotos y se ha decidido a hablar. Cuando el Barcelona levanta su primer título de la temporada es cuando Florentino ha dado como respuesta al madridismo su candidatura oficial a la presidencia del Real Madrid, básicamente lo que se venía hablando desde hace demasiado tiempo. Ahora queda la otra mitad del trabajo, el más sencillo: ganar las elecciones. Tengan en sus cabezas la fecha de la final de Champions, es más que seguro que entonces salgan nombres de futbolistas, fichajes galácticos que dejen en segundo plano a un Barcelona campeón o subcampeón de Champions.
He empezado a leer su discurso y lo he dejado, la segunda opción ha sido la acertada. A juzgar por los periodistas presentes tengo la sensación que quien tenía más ganas de que Florentino volviese eran éstos y no el ser superior. Después de su presentación made in Florentino aún sigo sin entender por qué ahora quiere fichar jugadores españoles cuando en su anterior mandato ha contratado a cincuenta no nacionales y tan sólo a Sergio Ramos como único, y excepcional, jugador español. Que alguien me lo explique. O el tema de los canteranos, que viendo como se las gastan en la acera de enfrente con Messi, Puyol, Xavi, Iniesta y compañía sigue erre que erre con una palabrería que jamás se ha puesto en práctica. ¿Ahora lo pondrá en marcha? Otra cuestión más que a mí se me escapa, que vuelva a mirar a la cantera ahora que está en Segunda B y con ningún jugador apto para el Real Madrid mientras que en su anterior etapa dejó escapar a una generación inigualable. Como fichar a Cassano teniendo a Soldado. Ya son demasiadas cosas que aún no entiendo.
Si no he entendido mal Florentino Pérez se presenta para devolver la paz al club, que si la memoria no me falla es lo mismo por lo que se ha ido. Bien. Viene a lavar la imagen del club y a apaciguar unas turbulentas aguas. Se le olvida decir que fue él, con la ayuda de dios, quien removió ésas aguas hasta que la corriente lo llevara a la presidencia. Un detalle sin importancia.
Si fuese periodista vería con buenos ojos la llegada al palco del Bernabéu del ser superior, también le aplaudiría. Que alguien que me proporcione noticias bomba y portadas golosas es para quererlo. La plantilla que recibe dista bastante de la que dejó pero con un solo “pero”, que hacen falta dos jugadores de los mejores del mundo, algo de lo que había tomado buena nota la anterior directiva. Volver a galactilizar al equipo, a mi modo de ver, no es imposible pero si es muy complicado pues la mayoría de los mejores jugadores del mundo están en el Barcelona, proceden de su cantera y no se irán por más que los madridistas y Florentino Pérez lo desee. Que se venda como Florentino Pérez 2009 a mí me dice que quiere caminar hacia adelante, que quiere empezar de nuevo; que no se va a acordar mucho de su anterior etapa y los tres años en blanco. Bienvenido Florentino, lo digo como presidente porque el ser superior se va cuando quiere y llega cuando le viene en gana.